Cómo la pandemia ha visibilizado el liderazgo de las mujeres

A muchas empresas la cuarentena por la pandemia del Covid-19 los sorprendió, mientras otras ya estaban en proceso de transición a esta modalidad de teletrabajo. En ambos casos no ha sido fácil pero el sello del liderazgo femenino ha ayudado en la transición.

La primera visión sobre el liderazgo femenino en época de pandemia lo vimos por parte de países que lideraron el manejo de la crisis. El factor común entre ellos es que están siendo liderados por mujeres como es el caso de Finlandia, Nueva Zelanda, Islandia y Noruega.

Jacinda Ardern – Primera Ministra de Nueva Zelanda

Las claves que las llevaron a tener un mejor manejo frente a una amenaza tan grande como una pandemia, es la misma que encontramos en mujeres que son CEOs y mujeres en cargos de liderazgo en las empresas. A continuación mencionamos algunas de estas habilidades que es común encontrar en el liderazgo femenino.

Precavidas

En el caso de Finlandia, la primera ministra Sanna Marin (34) supo sacar provecho de una política que se ha mantenido por decadas: la Agencia Nacional de Abastecimiento de Emergencia (HVK, por sus siglas en finés). La administración de sus recursos le permitió disponer de suministros médicos y equipos necesarios para tratar a los pacientes.

Sanna Marin – Primera Ministra de Finlandia

A raíz de la Guerra Fría, Finlandia almacenó durante décadas mascarillas e insumos médicos en caso de épocas de conflicto. Esto le permitió tener a su disposición los insumos necesarios, de esta forma volcó sus esfuerzos en el área médica para controlar desde el principio los casos de Covid-19.

Del punto de vista de los negocios, la cualidad de ser precavida es común en las mujeres. Preveer lo que se necesitará y prepararse con antelación para evitar problemas. Lo vemos desde las tareas domésticas del hogar, hasta las acciones de gestión y logística dentro de una empresa, incluso en los resguardos y seguros para un país. La cualidad de ser precavidas permite a las mujeres poder anticiparse a los hechos y detectar posibles focos de conflictos, de esta manera tener un plan para poder enfrentarlos a tiempo.

Escucha Activa

El caso de primera ministra de Noruega, Erna Solberg (59), es único en el mundo y un claro ejemplo de manejo de la crisis. Como socióloga y economista decidió hablarle a la población a través de los niños. Realizó una conferencia para responder las dudas de niños y niñas, les hizo entender a todos, a través de los pequeños, que no es malo tener miedo o estar asustados frente a un cambio inesperado.

Erna Solberg – Primera Ministra de Noruega

En el mundo del emprendimiento, constantemente estamos bajo la amenaza de que el mercado cambie, que alguna regulación sea modificada o que alguien tome ventaja cuando recién estás comenzando a emprender. Poder estar atenta a las señales, escuchar lo que nuestro entorno nos dice nos permite poder tomar las medidas adecuadas para salir fortalecidas frente a los cambios inesperados.

Esta cualidad en las mujeres permite a los equipos de trabajo generar confianzas y lazos que mejoran la productividad. Permite ampliar la capacidad de escucha por medio del mismo equipo, ya que al emprender es en tu equipo en quien debes confiar y ellos aportarán el conocimiento que falte a través de sus habilidades.

Bien Común

La tendencia de las mujeres de conciliar frente al conflicto, les permite dejar al lado el ego por buscar el bien común. Malamente se le ha llamado debilidad el no ser «agresiva» al negociar, en el caso del liderazgo femenino se ha demostrado que no siempre se gana de esta forma.

Katrín Jakobsdóttir – Primera Minsitra de Islandia

La búsqueda del bien común por sobre la economía fue el sello de la primera ministra de Islandia, Katrín Jakobsdóttir (44), quien entregó pruebas gratuitas para detectar el nuevo virus. Pruebas y más pruebas, fue la estrategia para localizar pronto los casos de contagio, aislar a los contagiados y así evitar el cierre de escuelas. Entendió que sin personas sanas no hay economía que resista.

La detección temprana del problema es lo que realizaron en Islandia y es lo que ayuda a las emprendedoras a llevar a buen puerto sus emprendimientos. Porque cuando buscan conciliar y mejorar las condiciones ya sea en su mercado o dentro de sus equipos pueden tomar decisiones beneficiosas para las partes involucradas. Esto no significa que pierdan fuerza o que no tengan capacidad de negociación, al contrario. Buscar el bien común o conciliar diferencias les permite ofrecer un abanico más amplio de opciones para obtener finalmente el resultado deseado.