
Generar ingresos desde el hogar y compatibilizar el trabajo con la crianza es parte de la visión que mueve a Carla Espinoza, fundadora de Trinails. Con su iniciativa Snau, propone facilitar la atracción de clientes para quienes ofrecen servicios de belleza y bienestar. Su aspiración es llegar a mujeres y personas dedicadas a la crianza en toda Latinoamérica, contribuyendo a su calidad de vida y estabilidad económica.
Carla Espinoza Cardenas se presenta desde las distintas facetas que conviven en su vida: es CEO y fundadora de Trinails, manicurista profesional, terapeuta holística, artista, madre criadora y emprendedora creativa. Esa diversidad de roles acompaña el propósito que describe para su iniciativa: facilitar el trabajo independiente y aportar a una mayor calidad de vida.
Su propuesta, Snau, plantea una aplicación orientada a facilitar la atracción de clientes para quienes prestan servicios de oficios de bajo impacto en belleza y bienestar. Con ella, Carla busca que las personas puedan desarrollar su actividad sin tener que preocuparse cada mes por el marketing necesario para conseguir clientes.
Emprender desde Antofagasta, con la mirada en Latinoamérica
Para Carla, Antofagasta es una ciudad llena de oportunidades. Desde su perspectiva, existe un alto potencial comercial que todavía no se ha aprovechado en el ámbito de las startups. Es desde ese territorio que proyecta una iniciativa con alcance latinoamericano.
Su aspiración es llegar a mujeres y personas dedicadas a la crianza que necesitan generar ingresos desde el hogar. El impacto que desea conseguir reúne dos objetivos: calidad de vida y estabilidad económica, apoyados por un sistema que facilite la llegada de clientes.
El propósito como guía del proceso
Al compartir un aprendizaje con otras mujeres que recién comienzan a emprender, Carla pone el foco en la conexión emocional con una idea. Habla de ese propósito que sigue presente cada vez que se cuenta el proyecto y de la emoción que despierta imaginar lo que podría llegar a ser.
En su experiencia, las negativas pueden orientar nuevas decisiones y ayudar a encontrar un camino. Por eso, su invitación es a transitar las emociones del emprendimiento con paciencia:
“El desarrollo de una idea es un cóctel de emociones y decisiones”.
Tomarlas con calma, alegría y disfrutar el proceso es el consejo que quiere transmitir. Esa mirada acompaña su visión para Snau: convertir una idea que la moviliza en una herramienta que contribuya a las posibilidades de trabajo e ingreso de otras personas.
Conoce su iniciativa: Snau.
Conecta con Carla: LinkedIn de Carla Espinoza.
